Premios Forqué 2019: un vuelo bajo por las nominaciones

Las nominaciones para los próximos premios Forqué han sido anunciadas y, con ello, se han lanzado los primeros fuegos artificiales de la temporada de premios que celebrará el cine español de 2018. Es compleja la relación entre los premios cinematográficos y el cine en sí mismo, dado que, por naturaleza, éstos no son más que una categorización algo frívola del arte y, pese a todo —en buena medida, dada la precariedad del sector—, no dejan de ser un escaparate al que muy pocos se pueden permitir renunciar. En España, de hecho, se diría que nadie puede hacerlo.

Los Forqué son unos premios relativamente pequeños —constan sólo de siete categorías, sin galardones técnicos ni televisivos—, aunque también es cierto que, tras los Goya, son los más longevos del panorama nacional. Esta será, de hecho, la vigésimo cuarta ocasión en la que se repartan desde que, en 1996, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, de Agustín Díaz Yanes, fuese distinguida como la mejor película de aquella primera edición. Era el debut de unos premios entregados en memoria del entonces recién fallecido José María Forqué, productor y director zaragozano clave en la historia de nuestro cine y padre de Verónica y Álvaro Forqué, otros dos nombres fundamentales para comprender la cronología de la cinematografía patria.

Hecha esta breve introducción, cabe detenerse un instante para explicar cuáles son las mencionadas siete categorías que componen el presente palmarés. Hay algo particularmente curioso en ellas, y es que, más allá de los premios a la Mejor Interpretación Femenina y Mejor Interpretación Masculina, no se contempla ningún otro premio dirigido a personas individuales. Los otros cinco se dirigen directamente a los films en sí. Hablamos, pues, de los cuatro premios generalistas: Mejor Largometraje de Ficción o Animación, Mejor Largometraje Documental, Mejor Cortometraje y Mejor Película Latinoamericana del Año; así como del galardón más curioso de todos, el correspondiente al Premio al Cine y Educación en Valores. En todas ellas son cuatro las películas —o intérpretes— nominadas, con las dos excepciones de Cortometraje y Cine y Educación en valores, en las que compiten tres cintas.

Campeones El reino: filias académicas

Que Campeones iba a ser una de la grandes protagonistas de la temporada de premios quedó muy claro cuando, en los estertores del pasado verano, fue seleccionada por la Academia de Cine como representante española para el premio a Mejor Película de Habla no inglesa en la próxima edición de los Premios Oscar; galardón para el que pronto se anunciará el primer corte de preseleccionadas. La película de Javier Fesser es el mayor rotundo éxito de taquilla del cine español en este 2018, y, dadas las espectaculares cifras alcanzadas —más de tres millones de espectadores dentro de nuestras fronteras—, parece que ni siquiera una película concebida para triunfar en cartelera como Superlópez va a conseguir batirla.

Imagen promocional de ‘Campeones’.

La capacidad para conmover de Campeones parece haber roto la barrera entre público y crítica, conquistando a académicos y convirtiéndose de facto, con esta nominación, en una de las principales candidatas a alzarse con el próximo Goya a Mejor Película. Se trata, sin embargo, de una circunstancia peculiar, si retrocedemos a la tesis de la película, concebida como un tierno entretenimiento y en ningún caso como una posible candidata a escurrirse entre las revolucionarias cintas de autor que este año han pasado con pies de plomo por nuestra taquilla. La voz del público, qué duda cabe, ha azuzado el vuelo de esta película destinada a incrustarse con letras de oro en el imaginario colectivo.

Su gran rival, o así lo plantean los acontecimientos, no es otra que El reino. A diferencia de la cinta de Fesser, a la película de Rodrigo Sorogoyen le costó mucho adaptarse a la taquilla española. Las cifras de este frenético thriller político, muy próximo a la obra de algunos maestros modernos del género como David Fincher, no estuvieron a la altura de lo esperado para una película que entra con tamaña violencia a discutir uno de los temas más polémicos de nuestra época: el de la corrupción de las élites políticas. En un tránsito distinto al de Campeones, parece que El reino ha logrado llegar al mismo puerto: convencer a los académicos de su alto nivel cinematográfico y su portentosa voz moral y social.

El hachazo de Carmen y Lola Entre dos aguas

Con las dos grandes favoritas asentadas en sus posiciones, restaban dos huecos para que el potentísimo cine de autor producido en España en el presente curso entrasen en la conversación. Finalmente, los dos nombres que han salido a la palestra no son exactamente aquellos que ocupaban las primeras plazas en las quinielas. Fuera se han quedado algunas de las películas que mejor recorrido por festivales y aceptación crítica habían recibido a lo largo de 2018, tales como Quién te cantará, tercer largometraje de Carlos Vermut; o Petra, lo último del barcelonés Jaime Rosales.

Fotograma de ‘Carmen y Lola’.

Carmen y Lola ha sido una de las que se ha hecho un hueco. A estas alturas, podemos referirnos ya a la cinta de Arantxa Echevarría como la irrupción más brutal del cine español esta temporada. La cineasta bilbaína se convirtió, el pasado mes de mayo, en la primera mujer de nuestro país en entrar en la selección oficial de la Quincena de Realizadores de Cannes. A partir de ahí, no ha cesado de caminar en una senda del éxito que, si nada cambia en exceso, terminará —como mínimo— con Arantxa alzándose con el Premio Goya a la Dirección Novel. El hecho de que se haya colado entre las cuatro mejores películas del año para los Forqué así lo atestigua.

El cuarteto lo completa Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta, quizá la apuesta más transgresora de todas las que componen la lista de nominadas. Ganadora de la Concha de Oro en el último Festival de San Sebastián, esta lírica extensión de La leyenda del tiempo viene de aterrizar esta misma semana en las salas españolas y ha conquistado por completo el corazón de la crítica especializada. Podemos concluir que, en este trazado a lo largo de las cuatro candidatas a Forqué a la Mejor Película, caminamos desde una apuesta marcadamente generalista, como es el caso de Campeones, a otra de fuerte carácter experimental: Entre dos aguas. Una selección variada y con puntos de acceso para todos los públicos posibles. Cuatro grandes películas, cada una en su territorio.

Actores escultóricos, actrices que rompen

Si hay una categoría en la que los premios españoles están sufriendo para innovar es la de Mejor Interpretación Masculina. Asumámoslo: en la actualidad existen tres nombres que lo invaden prácticamente todo. Se trata, cómo no, de Javier Bardem, Javier Gutiérrez y Antonio de la Torre. En esta ocasión, los tres están presentes en la terna de nominados por sus respectivos trabajos en Todos lo sabenCampeones El reino. Atención a este dato: de las últimas diez ediciones de los Goya, sólo dos no contaron con alguno de estos tres nombres en la nómina de los candidatos al premio principal de interpretación masculina. La más reciente fue la de 2015, en la que Ricardo Darín se impuso por Truman. La otra, la de 2012, cuando José Coronado lo ganó por No habrá paz para los malvados. He aquí una pequeña oda a la repetición, pues es Coronado —gracias a su trabajo en Tu hijo— quien se une a Bardem, Gutiérrez y De la Torre para completar la lista de alternativas en los Forqué.

Antonio De la Torre en ‘El reino’.

Comparando nombres, no es ninguna locura afirmar que el panorama interpretativo español se sacude mucho más en lo que se refiere a las chicas. Esta afirmación, de todos modos, tampoco es incompatible con el hecho de que existan algunos nombres que también se repiten la mayor parte de los años en las categorías de interpretación femeninas. El caso más obvio es el de Penélope Cruz, que acumula una nueva nominación en los Forqué gracias a su papel protagonista en Todos lo saben; aunque quizá el nombre más reiterado a lo largo de las últimas ediciones empiece ya a ser el de Bárbara Lennie, quien en esta ocasión aparece gracias a su papel en Petra —aunque bien podría hacerlo también por El reinoLa enfermedad del domingo Todos lo saben—. Sin embargo, en este caso sí aparecen dos candidatas que rompen con la línea de lo establecido: la primera Alexandra Jiménez, quien, además de su aparición en Superlópez, este año ha brillado con luz propia en Las distancias, de Elena Trapé; la segunda Eva Llorach, quizá la gran favorita a alzarse con el premio con su espectacular trabajo en Quién te cantará debajo del brazo. Llorach es, sin duda alguna, una de las apariciones más fulgurantes en la interpretación española en este 2018.

El relieve de los cortos y los documentales

Este ha sido un curso fabuloso para los largometrajes documentales españoles. Mirad con detenimiento las cuatro cintas nominadas a esta categoría de los Forqué y decidme, mirándome a la cara, que no os resultan fascinantes. La primera en la frente: Apuntes para una película de atracos, de Elías León Siminiani, es una propuesta que desintegra las fórmulas narrativas del cine de atracos para construir un documental en torno a la figura del Robin Hood de Vallecas que se articula, finalmente, como una honda reflexión sobre los prejuicios y los estratos sociales de una ciudad a priori tan abierta como Madrid. La sigue Camarón: flamenco y revolución, la apasionada retrospectiva de Alexis Morante sobre la biografía y la figura del cantaor más popular de la historia del flamenco, narrada con abigarrado lirismo por un clásico de nuestro cine como es Juan Diego.

Si esas dos propuestas no fuesen suficiente prueba del altísimo nivel de esta categoría, detrás vienen los que posiblemente hayan sido los dos mayores acontecimientos del documental español en este 2018. Desenterrando Sad Hill, de Guillermo de Oliveira, removió las entrañas del cinéfilo con un canto de amor a las películas de Sergio Leone y a la capacidad del cine para generar comunidad. Por su parte, El silencio de otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar, apuntó más alto —¿se puede apuntar más alto?— en su ambición por remover conciencias: su certero disparo al corazón del olvido viene de destapar la relevancia de la memoria histórica en un país todavía ensombrecido por una transición oscurantista. Imaginad el nivel: se ha quedado fuera de la selección una película de la calidad de I Hate New York, de Gustavo Sánchez.

Fotograma de ‘El silencio de otros’.

Los cortometrajes, al vivir insertados en unos circuitos prácticamente alejados por completo de lo comercial, han tenido algo menos de suerte que sus habituales compañeros los documentales, asiduos ambos de las categorías con menos audiencia en los grandes premios. La búsqueda de vías para aproximar el trabajo de nuestros cortometrajistas al público es una de las grandes cuentas pendientes del cine español, dado que muy buena parte del talento cinematográfico de este país se reúne en este ámbito. Buena prueba de ello son las tres piezas nominadas a los Forqué, a saber: 9 pasos, un thriller brevísimo que es una pura sacudida a los nervios del espectador, dirigido por Marisa Crespo y Moisés RomeraCerdita, un rabioso cuento de venganza orquestado por Carlota Pereda; y Matria, un naturalista y observacional retrato de los hilos que unen a las mujeres que sostienen el mundo rural dirigido por Álvaro Gago.

Miro el contador de palabras y me doy cuenta de que posiblemente no os apetezca leer todo lo que he soltado arriba. Hoy, como excepción, me pongo pragmático. Ahí os dejamos con una lista de las nominaciones completas para la 24ª edición de los Premios Forqué:

Mejor Largometraje de Ficción o Animación:

  • Campeones, de Javier Fesser.
  • Carmen y Lola, de Arantxa Echevarría.
  • Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta.
  • El reino, de Rodrigo Sorogoyen.

Mejor Largometraje Documental:

  • Apuntes para una película de atracos, de Elías León Siminiani.
  • Camarón: flamenco y revolución, de Alexis Morante.
  • Desenterrando Sad Hill, de Guillermo de Oliveira.
  • El silencio de otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar.

Mejor Cortometraje Cinematográfico:

  • 9 pasos, de Marisa Crespo y Moisés Romera.
  • Cerdita, de Carlota Pereda.
  • Matria, de Álvaro Gago.

Mejor Interpretación Masculina:

  • Antonio De la Torre, por El reino.
  • Javier Bardem, por Todos lo saben.
  • Javier Gutiérrez, por Campeones.
  • José Coronado, por Tu hijo.

Mejor Interpretación Femenina:

  • Alexandra Jiménez, por Las distancias.
  • Bárbara Lennie, por Petra.
  • Eva Llorach, por Quién te cantará.
  • Penélope Cruz, por Todos lo saben.

Mejor Película Latinoamericana del Año:

  • Las herederas, de Marcelo Martinessi (Paraguay).
  • La noche de 12 años, de Álvaro Brechner (Uruguay).
  • Roma, de Alfonso Cuarón (México).
  • Sergio & Serguéi, de Ernesto Daranas (Cuba).

Premio al Cine y Educación en Valores:

  • Campeones, de Javier Fesser.
  • Carmen y Lola, de Arantxa Echevarría.
  • La enfermedad del domingo, de Ramón Salazar.

Adrián Viéitez

Todas las promesas de mi amor se fueron con 'Cría Cuervos'. Ahora bailo y canto 'La Tarara' alrededor de una pira lorquiana. Si preguntáis por ahí os dirán que soy periodista. Si me lo preguntáis a mí, os diré que no sé muy bien quién soy.

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